• Nos dejó Luisito Aguile, argentino y madrileño

     

    Madrid dijo “Adiós” al cantante argentino Luis Aguilé
     
     
     
     
     
     
    Nacido en Buenos Aires en 1936, este porteño de gran fama artística en toda América y España, autor de unos 400 temas que han sido interpretados en muchísimos países, ha fallecido en Madrid tras luchar contra una afección cancerígena. Luis Aguilé era reconocido como madrileño por las muchas manifestaciones de cariño que ha tenido hacia la ciudad a la que llegó en 1963.
     
    Aunque al nombrarlo, surge inmediatamente su gran tema, “Cuando salí de Cuba”, cuenta entre sus creaciones muchas canciones que llegaron a lo más alto en el ranking de difusión y ventas, en muchos casos como suceso de los veranos españoles de los sesenta al ochenta. Se encuadran entre ellas Juanita Banana (en su versión del tema de Henri Salvador), Es el sol español, La vida pasa felizmente, La banda borracha, El tío Calambres….

    Del cancionero internacional, ha realizado temas en español que tuvieron el sello de su voz y su estilo. “Lo importante es la rosa” es una de las más representativas en un cantante que comenzó en Argentina cantando rock y, siendo el precursor en la difusión de este ritmo en el Río de la Plata, en poco tiempo se transformó en el cantante melódico, de baladas y repertorio internacional que lo hizo famoso.

    Ha participado en un par de películas y escrito cuatro libros: Golito y un emisario de la Cuarta Dimensión de 1976, Dominó en el 84, La guerra nunca aclarada de 1989 y La nieve de las cuatro estaciones en 2002.

    Luis Aguilé ha sido un argentino que nos ha representado muy bien por su don de gente y trato afable y cariñoso... por su talento!. Sin dudas que es una gran pérdida para la comunidad argentina en Madrid.

    "Escribo contra la corriente, porque escribir significa creer todavía en algo, porque si no lo hiciera la pulsión de muerte me arrastraría, me pasaría por arriba, me borraría del mapa.

    Escribo para no arrepentirme de no hacer, para interpelarme, para sacarme la máscara y dar la cara por mí, para prolongar la función más allá de los bostezos del público postergando indefinidamente el acto final
    Para sospechar que pasado un tiempo vos estarás leyendo y llegado a este punto pensarás: otra vez el recurso de interpelar al lector, pero no podrás dejar de leer porque si lo hicieras el texto moriría.

    Porque mis palabras pretenden tejer un conjuro, porque escribo como quien construye una máquina inefable, un mecanismo preciso cuya función no se conoce todavía.

    Escribo sabiendo que será inútil pero lo haré de todos modos, añorando la alegría de los que saben o creen que todo es un sueño, que nada merece ser tomado en serio, que el tiempo no existe.

    Escribo porque es un acto físico y para mí es igual que dibujar. Un trayecto, un itinerario, un paisaje, casi un retrato.

    Porque creo que la palabra tiene poder, que materializa y concreta, que puede sanar, revelar, ser transformadora.

    Y también porque escribir es hablar en silencio.

    Y es económico, mínimo, verdadero.

    Y porque implica no estar solo.

    Escribo porque todavía...soy capaz de amar".
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    Historia del Rock Argentino - Capítulo III

     

    ROCK ARGENTINO III
    RICARDO DEBELJUH
    DESDE  BUENOS AIRES
    Rock argentino
     
     
     
    Reencuentro con las raíces de nuestra música
     
     
    Desde la capital de la República Argentina, Buenos Aires, el creador y director de www.super-arte.com.ar Ricardo Debeljuh, desarrolla capítulo a capítulo el análisis del rock argentino en nuestro país, disciplina musical que ha trascendido largamente nuestras fronteras. Sus artistas son conocidos en el mundo y sabemos en España la importancia que tienen los Calamaro, Gieco, Spinetta, Nebbia, García y compañía, con Coti o Masciano abriéndose camino por aquí. Vamos al encuentro de Ricardo y sus jugosos comentarios:
     
    Rock argentino. Reencuentro con las raíces de nuestra música


    La plaza está llena de colores. La calle nos da sus ruidos raros y diferentes. El mundo no está bien. Pero hay que seguir. El ser humano buscando algo imperceptible, pequeño y sin estridencias. Fueron años increíblemente poderosos.

    Desde lo enigmático del espíritu, creíamos en ilusiones. Después de los sesenta todos presentimos algo. Quizás descubrimos la silueta de la vida. La música siguió su curso. Como un signo, o un elemento inspirador.

    Detrás Los Gatos con Litto Nebbia, y el primer éxito con el simple Ayer Nomás/La Balsa, junto a Manal y su mística callejera inigualable, y Almendra con la magia y poesía de Luis Alberto Spinetta.

    Los “70” que llegaban con gestos de sorpresa. Tratando de perdurar por siempre. Ligados a la revolución hippie. Con el corazón encendido. Con errores, pero sin horrores. Sexo, amor y rock and roll, mientras, músicos intentando generar desde la pasión un universo nuevo.

    De Almendra surgía Aquelarre. Con Rodolfo García (batería) y Miguel Del Guercio (bajo), sosteniendo un sonido compacto y original.

    También llegaba Pescado Rabioso, con Luis Alberto Spinetta como líder e ídolo, junto a Black Amaya (batería) y Bocón Frascino (bajo). En paralelo, toda la historia de gente que se identificó con sus músicos como si fuesen amigos del alma.

    La Pesada del Rock and Roll enriquecida con visitas ilustres. Como la de Pappo, que supo instalarse como “el Rey de los violeros”. A fuerza de riffs, Un verdadero guitarrista estrella.

    Desde la autenticidad de Tanguito y su “Amor de Primavera”.

    A través de “La Biblia” de Vox Dei, y una obra conceptual destacada.

    Con Color Humano y sus recitales de mañanas domingueras. Miles de sonidos y notas que lograron emocionar a espíritus ávidos de un mundo mejor.

    Como las que surgían de Jorge Pinchevsky y su violín, de Claudio Gabis y su guitarra o de Rinaldo Rafanelli y su bajo. Claro, es solo una muestra de una lista interminable. La que iremos recorriendo en cada capítulo de éste reencuentro con las raíces de nuestro vasto Rock Argentino.


    Posdata: La Pesada del rock and roll: Jorge Pinchevsky (violín), Kubero Díaz (guitarra), Pappo (guitarra), Poli Martínez (guitarra), Luis Gambolini (batería), y dos Manal: Alejandro Medina (bajo) y Javier Martínez (batería). Invitados como L.A.Spinetta, Black Amaya, Pomo y Dona Caroll.

    Vox Dei: Willy Quiroga (Bajo y voz) Ricardo Soulé (guitarra y voz), Rubén Basoalto (batería), Juan Carlos Godoy (guitarra y voz)



    Ricardo Debeljuh, desde Buenos Aires, Argentina para Raíz Argentina de España
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    Historia del Rock Argentino - Capítulo IV

     

     RICARDO DEBELJUH, DESDE BUENOS AIRES Y SU RELATO SOBRE ESTA MÚSICA QUE LLEGÓ Y SE QUEDÓ EN ARGENTINA.
     
     
    ROCK ARGENTINO
     
     
     
    “Los bajos sonidos del rock argentino”
     

    Seguimos el recorrido al rock argentino desde sus orígenes de la mano de Ricardo Debeljuh. Esta serie de notas, que tiene muchos seguidores en Raíz Argentina y en www.clubraiz.com , es un aporte del periodista y también rockero, realizador de la web temática www.super-arte.com.ar que los invitamos a visitar.

     

     

    “Los bajos sonidos del rock argentino”

    Aunque no son los que encabezan generalmente una banda, tienen carácter de imprescindible.

    Es que el sonido base, que genera un bajo, es inigualable. Cuando a fines de los sesenta, comenzaban a sonar los primeros grupos de rock en Argentina, algunos se destacaban del resto. Así, en cada uno de ellos, surgía un bajista con estilo diferente.

    En Los Gatos, era Alfredo Toth, quien se mantuvo en varios discos, acompañando con simpleza la etapa de mayor crecimiento del conjunto. Dejando en sus cinco discos, una marcada evolución entre la simple canción, hasta un rock más sostenido.

    Por su parte, Willy Quiroga en Vox Dei, supo destacarse por su ritmo y su personalidad a la hora de cantar. La complementación musical con sus compañeros en cada presentación, hacía enriquecer a cada uno de ellos. Luego de una decena de álbumes, entre los que se destacó “La Biblia” (1971), supieron ganar un lugar entre los mejores.


    Con aire marginal, y una actitud desenfadada, Manal generaba un movimiento de importancia dentro del panorama local. Y Alejandro Medina, era quien apostaba al sonido más pesado y a una voz ronca que se ajustaba a la propuesta. Los trabajos “Manal” (1970) y “El león” (1971), son todo un ejemplo.

    Tal vez, uno de los bajistas que más experimentó desde sus comienzos, haya sido Emilio Del Guercio. Primero junto al “Flaco” Spinetta en Almendra. Tuvo la frescura y la justeza para acompañar un desarrollo superlativo de un grupo de vanguardia. En el “69 y el 70
    , el grupo ofreció dos grabaciones que dejaron huella en lo que vino luego. Del Guercio, prosiguió después con Aquelarre. Otro de los que mantiene aún, la vigencia de los grandes creadores. Por entonces su voz pasó a ser la que comandaba el grupo. “Aquelarre”, “Candiles”, “Brumas” y “Siesta”, fueron entre el “72 y el 75, cuatro demostraciones de jerarquía compositiva.

    Por su parte, David Lebón, supo ser bajista de Pescado Rabioso. Comandado por Luis Alberto Spinetta, hicieron crecer un rock de sonido áspero, con letras llenas de imágenes y de surrealismo. Cuando se disolvió Almendra, Edelmiro Molinari, en guitarra y voz, formó: Color Humano. Su bajista comenzó a destacarse rápidamente: Rinaldo Rafanelli, supo darle fuerza a cada interpretación. Participó en los tres discos (1972-73) dejando su propio estilo.

    Un poco más adelante, se crea Invisible. Junto a Spinetta en guitarra, dos ex Pappos Blue’s, Pomo Lorenzo en batería, y Carlos “Machi” Rufino en bajo, conforman un trío innovador.

    Con generosa creatividad, establecen uno de los puntos más altos dentro de la escena rockera argentina. Justamente, Machi fue quien le daba una base muy sólida y expresiva a cada uno de los temas. Con “Invisible”, “Durazno Sangrando” y “El jardín de los presentes” se coronaba entre el “74 y el 76”, un momento de jerarquía local, difícil de superar.

    Es que por esos años, cada una de las bandas mencionadas ofrecía lo mejor de sí. Y en todas ellas, el bajo se transformó en un instrumento ya no solo de acompañamiento. Tomó “su lugar”, y le agregó “su propio sentimiento”.

    Ricardo Debeljuh, desde Buenos Aires, Argentina

    La yapa: Vox Dei en su show de los 30 años (1996) 

     







     

     

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    Nito Mestre. Cantantes argentinos, Historia del Rock Argentino - Capítulo VI

    Nito Mestre

    ROCK ARGENTINO:
    CON INSTRUMENTOS
    Y SONIDOS DIFERENTES
     
    Otro capítulo de la historia del rock argentino, contada por Ricardo Debeljuh desde Buenos Aires, Argentina. El creador del portal www.super-arte.com.ar nos relata, con mucho conocimiento de causa y vivencias en la música joven de nuestro país, otro momento del desarrollo del, en alguna medida pionero, rock en español, con artistas reconocidos por los iberoamericanos y actuaciones en todo el mundo
     
     
     
    ROCK ARGENTINO VI
     
     
    Por Eduardo Debeljuh
     
     
     
     
    No hay fórmulas en la música. Ocurre en el escenario como en la vida. Porque si bien identificamos naturalmente un riff con el rock, a veces olvidamos rescatar y reconocer otros instrumentos que suman sonidos.  Desde siempre, la guitarra fue la que copó la escena. El bajo y la batería, mantuvieron su espacio como base de los grupos. La voz fue quien marcó algo personal en cada tema. Los coros, adornaron cada presentación.
     
    Al igual que las luces, el teatro o el estadio que fue anfitrión de cientos de almas, entre idílicas, bohemias y hasta ingenuas. A medida que el fenómeno del rock argentino fue creciendo, la incorporación de nuevas ideas fue emergiendo. Así, la novedad fue, la incorporación de instrumentos no convencionales, hasta el momento.
     
    Uno de los que recuerdo con mayor entusiasmo, por especial y hasta por su particular sonido, ha sido el violín. Y en nuestro rock, tiene nombre y apellido: Jorge Pischevsky.  Mezcla de innovador y de quijote eléctrico, supo encontrar un lugar privilegiado en la primera etapa de crecimiento musical del movimiento. Acompañó y enriqueció una banda legendaria, la de “Billy Bond y La Pesada del rock and roll”. Participó de una cruzada que, a la distancia, ejerció la lucha y la rebeldía a través de sus temas. Y además, contó con músicos que se destacaron individualmente como reales virtuosos. En ese marco, Jorge sumó un estilo distinto.
     
     
     León Gieco
     
     
    Por cierto, otros lograron trascender con una armónica, por ejemplo. León Gieco, es sin duda, el más fiel ejemplo. Acompañó su voz y su guitarra, con el sonido de un elemento no usual hasta entonces. Supo combinar con dosis acertadas, para generar temas delicados y  profundos.
     
    ALAS en el Teatro Ateneo, Bs. As. 2003
    Gustavo Moretto, piano - Nestor Marconi,  bandoneón - Carlos Riganti, batería - Martín Moretto, guitarra - Alex Zuker,  bajo 
     
     
    Un importante exponente de la década “del 70”, en cuestión de ”vientos” fue Nito Mestre. La flauta traversa, identificó como un sello, cada interpretación de “Sui Géneris”. Congenió perfectamente entre los versos, la armonía y la calidez, proveniente de las voces más populares del folk-rock nacional. Pero si alguien no podía faltar como invitado, con un sonido representativo de Buenos Aires, ese era el bandoneón. Típico del “dos por cuatro”, consiguió entremezclarse a través del grupo “Alas” de Gustavo Moretto – destacado trompetista, ex “Alma y Vida”, allá por “el 76”. Con el bandoneonista Daniel Binelli, un aire ciudadano comenzó a transitar por los oídos de los jóvenes, ávidos por nuevos sonidos.
     
    “Invisible”, comandado por “el Flaco” Spinetta, contó en temas como “Las golondrinas de Plaza de Mayo”, con el aporte de Juan Mosalini o de Rodolfo Mederos. Un lujo, casi irrepetible. 
     
    Muchos fueron los que sonaron dentro de una música destinada a crear, soñar, distraerse y  pensar. Muchos se destacaron con elementos no habituales. Y claro que no alcanzan estas líneas para mostrarlos a todos. Pero es indiscutible que la combinación de esta acuarela musical, nos dio más de una muestra de calidad. Con acordes provenientes del corazón.
     
     
    Ricardo Debeljuh - www.super-arte.com.ar - Buenos Aires, Argentina
     
    Para Raíz Argentina, el sentimiento argentino en España
     
     
     
     
     
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